Todo lo que necesitas saber si quieres hacer un Bonsái recolectando un árbol en la naturaleza. En japonés esta práctica se denomina Yamadori.

¿Conseguir un Bonsái sin gastar? ¿Hacer un Bonsái cosechando un árbol? ¿Qué significa?

En este artículo vamos a hablar de Yamadoriun término japonés que significa literalmente"cosecha de plantas de montaña" y que se utiliza para describir la técnica de cosechar árboles de su suelo nativo para trasplantarlos a una maceta de Bonsái.

Nuestros apreciados Bonsáis son plantas que crecen en macetas, por lo que no desarrollan sus raíces de forma natural y, en consecuencia, no desarrollan la altura de sus tallos.

Al fin y al cabo, son árboles, ¿no? Y los árboles también crecen en la naturaleza, espontáneamente, ¿no? Entonces, ¿qué nos impide partir de un árbol que ya está presente y crece en la naturaleza y adaptarlo al bonsái?

En realidad, es una cuestión, más que un problema, que debe surgir aguas arriba si decides talar un árbol de un terreno. De hecho, por ley, la tala de árboles en la naturaleza está prohibida sin el permiso del propietario del terreno o de la autoridad forestal que lo custodia.

Por supuesto, si eres propietario del terreno, siéntete libre de hacer lo que te plazca.

Pasemos ahora a la práctica, y veamos cuáles son las dificultades de esta técnica y cuáles sus ventajas.

1- Yamadori, ¡no apto para principiantes!

Empecemos por el hecho de que éste no es un método para novatos; se requieren conocimientos de jardinería, paciencia y técnica.

No es un hecho que nuestro árbol sobreviva al estrés del cambio de ubicación, hay que estimularlo con productos especiales que le permitan crear capilares radiculares: elementos del pan radicular que suministran nutrientes a la planta.

2- Elegir el momento adecuado para cosechar los árboles

¿Cuál es el mejor momento para cosechar las plantas?

El mejor momento para hacerlo depende del clima de la zona en la que se encuentre.

Por lo general, el periodo más adecuado es antes de que las plantas vegeten.

Para las zonas más cálidas, se trata de febrero/marzo; para las zonas menos cálidas, del periodo anterior a la primavera, es decir, a título indicativo, los primeros días de marzo.

3- ¡Elige el lugar adecuado, con especies autóctonas de tu zona!

¿Cuáles son los mejores lugares para cosechar plantas?

No hay lugar mejor que el otro.

Está claro que en algunos territorios, algunas especies de árboles más interesantes y especiales pueden crecer de forma silvestre y puede resultar más curioso echar raíces y crecer en macetas.

Preste siempre atención a la compatibilidad de la planta con la zona en la que se encuentra, no puede pretender cultivar plantas en un hábitat que no es el suyo.

Espera a coger un árbol de este tamaño, aún necesita tiempo para establecerse.

4- ¿Qué necesito para el Yamadori?

- Seguro que necesita paños húmedos en los que envolver el cepellón inmediatamente para evitar su deshidratación justo después de la extracción. El cepellón que está debajo de la tierra no debe tocarse, debe permanecer tal como está cuando se extrae de la tierra, se envuelve en los paños y se decanta lo antes posible.

- También necesitarás un pico, una pala y, posiblemente, una herramienta con la que forzar la salida de las raíces más importantes del suelo.

- Elementos básicos, no hace falta decirlo: mucha grasa de codo, mucha fuerza y paciencia.

5- Una vez en casa, ¿qué debo hacer para que el árbol siga sobreviviendo?

Debe trasladar la planta lo antes posible a una maceta tan grande como la anchura del cepellón y provista de agujeros para el drenaje.

Un paso importante será fijar el árbol a la maceta en la que se encuentra, para que no se mueva por ningún motivo. Ayúdate de un alambre adecuado.

Yamadori, una práctica difícil, ¡pero qué satisfacción!

El producto que se obtiene practicando esta técnica es un Bonsái totalmente diferente de los que se venden en las tiendas de jardinería.

Será una planta que muestre signos de envejecimiento, con una corteza muy consistente e importante, características que significan calidad y estilo en el mundo del bonsái.

Al practicar Yamadori, una buena salida se basa en la velocidad con la que las raíces se aferran al suelo.

Para favorecer el enraizamiento, es necesario utilizar un sustrato específico para el tipo de planta que hemos cosechado. Generalmente, la elección del sustrato empieza por observar el suelo en el que crecían las raíces en el momento de su recolección.

Una buena medida es tomar tierra del suelo nativo de la planta y mezclarla con sustrato específico para no crear un cambio demasiado evidente en el hábitat en el que crecerá el árbol.

Cuantos más capilares se formen, más posibilidades tendrá la planta de absorber nutrientes de la tierra en la que se encuentra, así que no crees una tierra compacta y pegajosa porque no darás a los capilares radiculares la oportunidad de formarse.

Existen prácticas que pueden adoptarse para favorecer la formación de la planta y prepararla para su recolección del suelo.

Podrías podar su follaje y ramaje mientras aún está plantada en el suelo para reducir la cantidad de clorofila necesaria para su supervivencia con el fin de reducir la importancia de las raíces que se encuentran debajo y facilitarte la vida a la hora de extraerla.

Algunas evaluaciones importantes a tener en cuenta antes de la extracción:

- El pie del árbol debe ser grande y estable; es sinónimo de robustez y resistencia y, por consiguiente, de facilidad para anclar las raíces.

- La corteza del tallo debe estar bien presentada y sana, sinónimo de salubridad de la planta.

- La cantidad de hojas no debe ser excesiva, pódelas si son demasiadas, son en efecto fuerzas vitales para las raíces. Cuantas menos haya, menos energía se necesitará, no se preocupe, ¡volverán a crecer!

¿Qué hacer con su Bonsái a largo plazo?

Una vez colocadas las raíces en una maceta grande con tierra adecuada, riega bien la tierra sin estropearla.

Coloca la maceta en el exterior y al abrigo del sol, mantén la tierra de la maceta húmeda y no hagas ningún trasplante importante, poda o deshoje durante al menos un año después de la cosecha.

Considere la posibilidad de administrar cantidades de abono para estimular el inicio de la vegetación durante la primavera.